16 de enero de 2008

Cross de Las Torres de Cotillas

Mañana fresca en Las Torres de Cotillas. Mi carrera, la séptima, la que cierra el día de carreras en este pueblo murciano es a las 12:15, pero he quedado con David para tomar un cafelito sobre las 10:30. El aliciente principal, aparte de todo lo que envuelve un cross del calendario oficial (es la primera vez que participo en una carrera así) es la participación de Martín Fiz. Ha venido a dar una charla sobre maratones el sábado por la tarde y a correr la carrera el domingo. Hay espectativas pues es posible que Molina, atleta murciano, le pueda plantar cara.

Tras tomar el café y dejar la mochila en el coche de David, a las doce menos cuarto nos ponemos a calentar. Sorpresa la mía cuando tras unos cinco minutos de calentamiento nos cruzamos con Martín Fiz, que cambia el sentido de su carrera para acompañarnos los siguientes 10 minutos en el trote para calentar las piernas. Vamos David (mi entrenador), otros dos corredores de la zona y el propio Martín Fiz y yo comprobando el terreno por el que después será la carrera. He de reconocer que fue bastante emocionante compartir durante un rato el recorrido con un atleta de su nivel. Por supuesto en la carrera sólo le vi cuando los recobecos del circuito hacían que los primeros se cruzaran con los últimos en sentido contrario...

En cuanto a la carrera he de decir que sufro mucho en carreras tan cortas. Hay que ir a ritmos muy fuertes, y yo me siento más cómodo rodando muchos más km un poco más despacio. Eso sí, esto de cara a la preparación de la maratón es muy positivo. El cartel decía que eran 10000 metros, si bien parecía, como al final comprobamos, que el circuito estaba corto. Dimos cuatro vueltas a un recorrido por tierra para hacer un total de 9580 metros medidos después con el satélite del gmaps-pedometer. Al ser cuatro vueltas mi objetivo era simple. Si yo iba a 4min/km y los primeros a 3min/km, cosas ambas bastante posibles, me doblarían en mi tercera vuelta que sería su llegada a meta, así que convertí en evitar esa "humillación" mi objetivo principal. Sabía que me iba a quedar de los últimos y me mentalicé para que ese hecho no me desmotivara. La salida fue bastante rápida, y todos, incluso los maletes, nos contagiamos de ese hecho. Yo salí fuerte y cuando tras más o menos un km nos estabilizamos me encontré en tierra de nadie, pues me precedía un grupeto de tres que me iban sacando un poco de punto, y ya tenía a unos 30 metros por detrás el siguiente grupo. Así que hice toda la carrera completamente solo. Mis parciales fueron: 9:00, 9:30, 9:31 y 9:36 para un total de 37:37 en meta. Fui de más a menos, y se me hizo un poco largo el final, si bien me salió un ritmo medio de 3:56, que no está mal, y además conseguí que no me doblaran. De hecho pasé por la tercera vuelta en 28:01 y Martín Fiz ganó en meta con 29:36, es decir, que me sobró algo más de un minuto y medio. Mi puesto el 45 de 56, de decir, de los últimos, pero satisfecho con el tiempo y la experiencia. De hecho el domingo que viene haré el Cross de Puerto Lumbreras.

Después de la carrera trotar para recuperar y una fotito con Martín Fiz que en cuanto David me mande la pondré en este blog. Ahora a acabar de recuperarme del todo del resfriado que me impidió entrenar bien la semana pasada, y a hacer km para seguir progresando y mejorando el estado de forma de cara a París. Al Cross del domingo que viene voy a llegar más cansado pues esta semana tengo bastante carga de km, aunque intentaré hacerlo al menos igual que en el del pasado domingo. Yo, como siempre, lo daré todo.

31 de diciembre de 2007

XXI San Silvestre Crevillentina

30 de Diciembre de 2007. 19 horas. Mi primer diezmil. Es una distancia que entrenando he hecho muchas veces y que tengo muy bien medida, aunque con dorsal las cosas siempre son distintas. Además, en el trayecto en coche Murcia - Crevillente David me advirtió de que este es un diezmil muy duro pues no paras de subir y bajar cuestas con mucha pendiente. Le pregunto cómo quiere que salga y me dice que lo haga lo mejor que pueda, pero me recomienda no salir muy fuerte para que no se me haga larga la última vuelta (1600 metros) donde aún hay un par de cuestas de pendiente fuerte.

El recorrido son un total de 3 vueltas, la primera de 2000 metros, la segunda de 6400 metros y una tercera y última vuelta de 1600 metros según la información de la página web. En la salida, dado que es un circuito bastante estrecho, trato de colocarme lo más adelante posible para tratar de perder el mínimo tiempo posible. La salida es una recta de unos 300 metros en bajada, con una pequeña curva a la derecha para seguir con otros 300 metros de bajada, así que David me insta a salir fuerte en la bajada para ganar posiciones y evitarme después los tapones, pues el recorrido es por calles estrechas con muchos recovecos. Así que con esas consignas me concentro y espero al pistoletazo de salida a las siete de la tarde.

Y entonces suena y comienza la carrera. Pasan exactamente 13 segundos hasta que cruzo la salida y doy por comenzada mi San Silvestre, y encaro la recta con un ritmo fuerte para ganar posiciones pero sin cebarme para no quedarme sin fuerzas. La animación es brutal y entre la bajada y la adrenalina paso el primer kilómetro en 3:53. “Demasiado rápido” pienso, pues me he planteado entrar en meta en unos 42:30 (4’15” por Km) debido a que aún no estoy en forma y a que es una carrera bastante dura. Los siguientes km van endureciendo la carrera, y paso con un tiempo de 7:55 por el km 2, y ya con un tiempo de 16:00 por el km.4. Esa es la parte más dura, pues desde el km 2 hasta prácticamente el 5 es cuesta arriba. Paso por el km 5 con un tiempo de 20:05, sabiendo que me quedan a partir de ahora 3 km en los que hay más metros de bajada que de subida. Lo malo es que aún quedan unas cuantas subidas, así que decido en las bajadas tratar de recuperar bien sin parar mucho el ritmo (hay algunos corredores que me pasan) para después en la subida vaciarme para mantener un buen ritmo. La fatiga empieza a hacer mella, pero paso por el cartel de km 8 con un tiempo de 31:43. Entonces veo posible acabar mi primer diezmil por debajo de 40 minutos, y decido exprimirme en los últimos 2 km. Estoy ya muy cansado pues no estoy acostumbrado a esos ritmos durante tantos km, pero paso el km 9 en 35:45. Estoy en tiempo de bajar de 40 mimutos, y en el último km sufro mucho para intentarlo. Encaro la última recta (100 metros en subida con bastante pendiente) mirando el crono oficial. Veo que además de bajar de 40 minutos en tiempo real, también lo puedo conseguir en el tiempo oficial desde el pistoletazo, así que hago el último esfuerzo para llegar a meta con un tiempo oficial de 39:57 y un tiempo real de 39:44. Llego, eso sí, fundido. Si dura un km más la carrera no llego, jeje.

Al acabar estiramientos, beber un poco e ir al coche donde me están esperando mi entrenador y su mujer. David ha hecho 13º de la general con 33:02, así que nos tenemos que esperar a que le den su premio. Su mujer, Nuria, ha sido 11ª en mujeres y 8ª en su categoría con 40:50. Yo me conformo con un 178º puesto total (eso sí, de 1775 llegados) y el 101º en mi categoría (Senior Masculino). Tras recoger el premio de David, nos volvemos a Murcia comentando la carrera y a descansar. Próximas carreras, el 13 de enero el Cross de las Torres de Cotillas (algo más de 10 km) y el 10 de Febrero el Medio Maratón de Orihuela. Hasta entonces a seguir entrenando igual de bien que hasta ahora.

6 de diciembre de 2007

Retrospecto - La Bahía San Francisco

Pues debió de ser, y si fallo será por pocos días, el 21 de Julio de 2006. Estaba pasando unas mini-vacaciones de ocho días con Mary Carmen en California y no podía faltar a la cita con mis entrenamientos para la Maratón de Nueva York. Recuerdo además que la Maratón y Media Maratón de San Francisco se corrían justo una semana después de mi paso por esa hermosa ciudad.

Me levanté temprano, desayuné fuerte y salí a correr. El hotel estaba aproximadamente a 1 Km de la Bahía yendo por una de las calles principales, la que lleva al Mercado, y decidí empezar por ahí. Así que encaré esa larga Avenida hasta el mercado, donde giré a la izquierda para encarar la Bahía dirección al Golden Gate.

A partir de ahí fueron algo más de 45 minutos corriendo entre los puestos, muelles y demás detalles de una de las ciudades más genuinas del mundo, con el Golden Gate y su magestuosa estructura en mi horizonte visual. Pasé por parques, carriles bici, y alguna que otra cuestecilla hasta que cuando llevaba unos 50 minutos decidí dar la vuelta.

En la vuelta parte de la ruta la hice diferente, entre otras cosas para hacer algo menos de recorrido. Seguí por la bahía con el océano a mi izquierda hasta el muelle donde por la tarde cogería el ferry para ir a la prisión de Alcatraz, y allí decidí meterme por esas calles con esas pendientes salvajes que vemos en las películas de policías. He de decir que en mis casi dos años como corredor de fondo, nunca he subido una cuesta tan empinada como la que subí por la calle del hotel poco antes de acabar mi rodaje aquel día. Me exprimió bien exprimido.

Tal vez suene extraño que un año y medio después tenga tan nítido el recuerdo de aquel rodaje, de aquel entrenamiento, uno más de los muchos que hice para preparar la Maratón de Nueva York, pero creerme que cualquiera que hubiera corrido por ahí se acordaría igual que me acuerdo yo. De hecho pasarán muchos años y seguiré recordando con gusto aquellos 15 kilómetros por la bahía de San Francisco.