Domingo 28 de Noviembre de 2010. Poco antes de las doce de la mañana entro a meta en mi sexto maratón. En una de las mejores actuaciones que he tenido como atleta, termino exhausto, emocionado y feliz.
Domingo 9 de Octubre de 2011. Poco después de las doce y media entro en meta en la XXVI edición de la Legua Huertana de Puente Tocinos. Lo hago exhausto, feliz y satisfecho. Hoy he vuelto a ser yo.
En medio de esos dos domingos muchos días de decepción, esfuerzos vanos y flaquezas, físicas y mentales. Muchos días también de confianza ciega en las palabras de David que una vez más me ha guiado por la senda que me devuelve al lugar que me gusta. Él confiaba en que esto llegaría. Yo confiaba en él y punto.
Me gusta mucho escribir las crónicas de mis carreras. Disfruto recordando y describiendo las sensaciones, pensamientos y emociones que recorren mi cuerpo y mente cuando compito. Y he tenido durante esta semana muchas ganas de escribir la de esta carrera en la que casi un año después he vuelto a correr en mi nivel y me he sentido bien sobre el asfalto. Pero ha llegado el momento de hacerlo, y prefiero disfrutar contando que esta carrera es la inflexión, que es la consecuencia de la insistencia y confianza de una persona, David, mi amigo y entrenador, que ha sabido guiarme cuando estaba perdido y desganado para conseguir que hoy me sienta de nuevo feliz y satisfecho tras cruzar una línea de meta... Casi 11 meses después.
Gracias amigo, seguiremos dando guerra, y será más pronto que tarde.
Domingo 9 de Octubre de 2011. Poco después de las doce y media entro en meta en la XXVI edición de la Legua Huertana de Puente Tocinos. Lo hago exhausto, feliz y satisfecho. Hoy he vuelto a ser yo.
En medio de esos dos domingos muchos días de decepción, esfuerzos vanos y flaquezas, físicas y mentales. Muchos días también de confianza ciega en las palabras de David que una vez más me ha guiado por la senda que me devuelve al lugar que me gusta. Él confiaba en que esto llegaría. Yo confiaba en él y punto.
Me gusta mucho escribir las crónicas de mis carreras. Disfruto recordando y describiendo las sensaciones, pensamientos y emociones que recorren mi cuerpo y mente cuando compito. Y he tenido durante esta semana muchas ganas de escribir la de esta carrera en la que casi un año después he vuelto a correr en mi nivel y me he sentido bien sobre el asfalto. Pero ha llegado el momento de hacerlo, y prefiero disfrutar contando que esta carrera es la inflexión, que es la consecuencia de la insistencia y confianza de una persona, David, mi amigo y entrenador, que ha sabido guiarme cuando estaba perdido y desganado para conseguir que hoy me sienta de nuevo feliz y satisfecho tras cruzar una línea de meta... Casi 11 meses después.
Gracias amigo, seguiremos dando guerra, y será más pronto que tarde.
